5 Razones

1. Nosotros ya hicimos el trabajo. Cada disco en el catálogo fue buscado, escuchado y traído desde afuera. No es una selección aleatoria — hay criterio detrás de cada título. Tú llegas, ves lo que hay, y si algo te mueve, es tuyo.

2. Sin esperas, sin sorpresas. Importar desde Discogs o cualquier tienda internacional puede tomar semanas, y eso en el mejor caso. Los tiempos de envío varían, los carriers no siempre son cuidadosos, y si algo sale mal en el camino, el problema recae en ti. Acá el disco ya está en Chile. El despacho es rápido y sabemos exactamente en qué estado está cada copia antes de enviártela.

3. Sin susto en la aduana. Comprar directo desde el exterior tiene un riesgo que mucha gente descubre tarde: el cobro de impuestos al momento de la entrega. Dependiendo del valor declarado, ese cobro puede ser significativo y completamente inesperado. Con nosotros eso no existe — el precio que ves es el precio que pagas.

4. Sabemos lo que te estamos vendiendo. Cada disco está revisado y descrito según los estándares de Discogs. No hay sorpresas con el estado de la copia — lo que dice la ficha es lo que llega a tu puerta.

5. Y si quieres los tracks en formato digital. Con cada compra podemos enviarte los tracks ripeados en WAV directamente desde el disco que adquiriste. Es un servicio de postventa que ofrecemos como cortesía — solo pídenoslo al momento de comprar o después por correo.